Soyunamarca

7 claves de un plan de marketing personal 2.0

21 enero, 2014

Vivimos de lleno en una auténtica revolución propiciada por la Web 2.0 que ha traído consigo dos consecuencias positivas de importancia: las extraordinarias posibilidades para relacionarnos y comunicarnos con los demás por vía digital (para eso al fin y al cabo fueron creadas originalmente las redes sociales) y lo que podríamos calificar como una nueva era de marketing personal que abre las puertas a conseguir todo tipo de objetivos personales y profesionales.

El concepto de marketing personal (que engloba al íntimamente relacionado de marca personal o personal branding) es heredero directo de la gestión de imagen de la era pre-digital. Nos permite trazar el sendero de nuestro desarrollo profesional ganando contactos estratégicos, potenciando una imagen que refleje nuestros valores y estilo, estableciendo nuestra credibilidad, generando entusiasmo en torno a nosotros y nuestros proyectos y por supuesto consiguiendo las metas laborales y profesionales que nos hayamos marcado. Para ello, es imprescindible trazar un plan individualizado que tenga en cuenta la situación específica de cada cual y que en muchos casos deberá ser gestionado por profesionales (al menos al principio y hasta que el interesado o interesada se haya capacitado).

Desde nuestra experiencia en soyunamarca en este tipo de planes para casos tan diferentes como los de políticos, deportistas de élite, empresarios, ejecutivos o desempleados, queremos apuntar a siete de las claves de éxito que se repiten una y otra vez y que forman siempre parte integrante de toda hoja de ruta.

1) Pensar en positivo.

Es imprescindible promover un espíritu positivo cuando nos ponemos manos a la obra en cualquier proyecto de este tipo. El pensar (¡y actuar!) en positivo nos ayuda no sólo a dar lo mejor de nosotros mismos, sino a ponernos objetivos más ambiciosos y a no magnificar las dificultades a las que nos enfrentamos. También nos impulsa a rodearnos de personas que compartan el mismo espíritu y a motivarnos intrínseca y extrínsecamente para conseguir nuestros objetivos. Y todo ello es más que necesario.

2) Centrarnos en aportar valor.

Nuestro éxito lo determinan siempre los demás (son ellos finalmente los que nos validan comprando nuestro producto o servicio, ascendiéndonos u ofreciéndonos empleo) y es proporcional al valor que aportemos con nuestro trabajo. La fórmula es sencilla: cuanto más valor aportemos, más seremos reconocidos y atraeremos las oportunidades que necesitamos para alcanzar nuestras metas. El marketing personal no es un ‘egotrip’, sino una aventura centrada siempre en los demás y en cómo podemos contribuir con nuestro talento y habilidades a su éxito. Para recibir, primero hemos de dar.

3) Establecer objetivos realistas y concretos.

En nuestra experiencia nos hemos encontrado con individuos con una opinión inflada de sí mismos y, por el contrario, con aquellos que no se valoran en su justa medida. En ambos casos hemos de estudiar las posibilidades reales de cada cual basadas en su experiencia, talento y proyección y establecer una serie de objetivos realistas y realizables con sus KPIs (key performance indicators) correspondientes que habremos de medir periódicamente durante la implementación del plan.

4) Crear un ecosistema 2.0 a medida.

De todos es sabido que el ‘estar por estar’ en Internet y las redes sociales no sólo no nos ayuda sino que directamente y en muchas ocasiones nos perjudica. Cada caso requerirá una presencia estratégica en determinadas redes y medios sociales dependiendo del énfasis que queramos darle: ¿contenidos escritos? ¿contenidos multimedia? ¿networking? Un mínimo común denominador suele ser en prácticamente todos los casos el contar con un espacio web (página, blog o ambos) que actúe como catalizador de ese ecosistema y que se convierta de facto en nuestra ‘casa’ en Internet. Por eso un diseño o rediseño web es casi siempre recomendable y hemos de contar con un diseñador/a que entienda la dinámica del personal branding y del marketing personal.

5) Llevar a cabo un benchmarking antes, durante y después del plan.

El éxito siempre deja huellas y siempre hay lecciones que podemos y debemos aprender de nuestros competidores más directos y, en general, de todos aquellos que ya están consiguiendo los objetivos que nosotros aspiramos a conseguir. De eso precisamente trata el benchmarking: de establecer una comparativa fructífera con nuestros competidores presentes y potenciales que nos ayude a visualizar de forma nítida la aportación que queremos realizar y también a diferenciarnos con un estilo propio. Todo ello sin renunciar a aprender y en ocasiones a imitar ciertas prácticas positivas que funcionan.

6) Practicar de forma decidida el networking y el marketing social.

Precisamente porque nuestro éxito viene siempre de los demás, un plan de marketing personal siempre está basado en conectar con nichos de audiencia específicos que forman parte de nuestra estrategia. Entre estos nichos destacan: los ya mencionados competidores y compañeros de profesión, clientes presentes y potenciales, influyentes o influencers, medios de comunicación que se puedan hacer eco de nuestro trabajo y muchos más. Redes sociales como LinkedIn o Twitter nos ayudan precisamente a llegar a esos contactos de forma mucho más rápida y menos farragosa que mediante el networking tradicional: y esa es la nueva era del marketing social a la que apunta Google con las últimas actualizaciones de su algoritmo

7) Autocapacitarse progresivamente y tomar las riendas.

Algo tan íntimo como nuestro marketing personal nos llama a una implicación directa a medio y largo plazo. En soyunamarca lo tenemos claro, y nuestro modelo no es crear relaciones de dependencia sino invitar a los interesados a formarse y a capacitarse de tal manera que progresivamente puedan tomar las riendas de elementos clave de su marketing personal como la gestión efectiva de sus redes y medios sociales, etc. Aunque en casos puntuales (como el de los famosos) esto no sea siempre factible, el objetivo es acompañar en el proceso como un amigo que siempre está de tu parte y en el que puedas confiar y delegar cuando sea necesario.

Cuando las cosas se hacen bien suelen salir bien, y el marketing personal no es una excepción. El desafío para todos nosotros es descubrir, configurar, comunicar y gestionar nuestra marca personal de la forma más divertida y productiva posible para alcanzar y superar nuestros propósitos. Y para ello, es del todo recomendable un plan que actué como acicate permanente y nos saque a veces de nuestra zona de confort para aventurarnos por la senda que lleva a la excelencia. Estamos dispuestos a acompañarte.

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