Emprender no es ni difícil ni fácil: hay que cambiar el chip

Hoy hace ya dos años desde que dejé un trabajo estable y bien remunerado para emprender. Siempre quise ser mi propio jefe y simplemente decidí que era el momento adecuado. Cuando lo comenté a amigos que ya llevaban años con sus negocios me dijeron que estaba loco, que el consumo había bajado mucho y que esperase un poco: – ¡Aprovecha que tienes trabajo, no seas tonto!